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Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: retos y logros

A lo largo de la historia de la humanidad se han dado muchas circunstancias que han impulsado la cooperación internacional entre países y organismos. En el año 2000 se ponía en marcha el proyecto más ambicioso en la historia de la cooperación para el desarrollo y hasta el momento el más existo. Ese año en septiembre, en el marco de Naciones Unidas, se reunían 192 jefes de Estado en la llamada “Cumbre del Milenio” para tomar medidas concretas orientadas a reducir la pobreza mundial. Fruto de esta cumbre y sus predecesoras nacen los conocidos como “Objetivos de Desarrollo del Milenio” (OMD), un conjunto de planes de actuación cuyo objetivo es llegar a mejorar la calidad de vida de todos los seres humanos en 2015. El programa en un primer momento se diseñó en torno a 7 objetivos y un plazo de 15 años para cumplirlos. Posteriormente se amplió a 8 objetivos y se espera que continúen los avances tras la fecha límite en 2015.

Los ODM es un programa auspiciado por Naciones Unidas, cuyo brazo ejecutor es el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), pero que cuenta además con la colaboración de sus asociados: instituciones internacionales (FMI o Banco Mundial), como otros programas de Naciones Unidas ( UNICEF o UNESCO), apoyos de gobiernos de los propios países, países donantes de fondos, ONG´s, instituciones privadas y organismos de la sociedad civil.

Los 8 “Objetivos del Milenio” tienen las siguientes metas fijadas:

  1. Erradicar la pobreza extrema. El principal objetivo a nivel mundial es reducir a la mitad el número de personas que viven en condiciones de pobreza severa (con menos de 1´25 $ al día). Mejorar la situación alimentaria mundial y fomentar el empleo pleno y decente para todos, también forman parte de los objetivos de este programa.
  2. Conseguir que la educación primaria sea universal tanto para niños como para niñas.
  3. Promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Este objetivo se centra en disminuir y eliminar las desigualdades entre hombres y mujeres fomentando la educación en todos los niveles( no sólo primaria), de ambos sexos. Además dota de acceso a recursos y formación a mujeres en riesgo de exclusión, ya que la igualdad de género favorece la consecución de otros objetivos.
  4. Mejorar la salud infantil y reducir en 2/3 la mortalidad en niños menores de 5 años.
  5. Mejorar la salud materna. Es un programa orientado a asegurar la asistencia sanitaria a mujeres embarazadas para que, al mejorar su salud también mejore la de sus hijos. El objetivo es reducir la tasa de mortalidad en el parto un 75% y garantizar el acceso a la salud reproductiva y la planificación familiar.
  6. Combatir el SIDA y otras enfermedades como la malaria, la tuberculosis y el paludismo. Este programa se centra especialmente en detener y reducir la propagación de las enfermedades más contagiosas y mortales y garantizar un acceso universal al tratamiento para los enfermos.
  7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Este programa se centra en incorporar el desarrollo sostenible en las políticas nacionales para reducir la pérdida de recursos naturales y biodiversidad, a la vez que se estimulan energías más respetuosas y modelos de cultivos menos vulnerables al cambio climático. También incluye un programa de acción para asegurar el acceso al agua potable y saneamiento y otro orientado a dar una mayor calidad de vida a personas afincadas en núcleos urbanos marginales.
  8. Fomentar una alianza mundial para el desarrollo y el respeto. El último de los objetivos y quizás el más demagógico por la cantidad de aspectos que abarca y la dificultad de poner en marcha planes de acción concretos. Entre los aspectos que pretende mejorar están: atender las necesidades de los países con economías más vulnerables, desarrollar un sistema comercial más inclusivo o favorecer el acceso de las nuevas tecnologías a los sectores más necesitados.

¿Cómo se materializan los objetivos en planes de acción?

Desde el año 2000 los ODM se han dotado de diversos mecanismos para canalizar los esfuerzos de los participantes y hacerlos efectivos. Los principales impulsores son los propios gobiernos de los países miembros, que se comprometieron en el año 2010 a donar 40.000 millones de dólares para este fin. Pero, un plan de acción tan amplio y diversificado necesita estar constantemente adaptándose, por lo que desde el año 2000 se han hecho multitud de consultas y reuniones para actualizarlo. Entre ellas destacan: la encuesta global “Mi Mundo”, el informe del Secretario General “Una vida digna para todos” que incluía una renovación del compromiso pasado 2015, o el marco para acelerar el proceso de los OMD elaborado por el PNUD. Este último informe elaborado en 2013 puso de manifiesto los principales problemas a los que se enfrentaban los ODM y explicaba por qué no se iban a conseguir ciertos objetivos en algunos países. Identificaba los principales obstáculos que dificultan el éxito del programa de los “Objetivos de Desarrollo del Milenio” como: las políticas estatales deficientes y faltas de planificación, problemas de financiación y recursos o falta de servicios mínimos e infraestructuras en los países receptores de la ayuda. Pero este informe también arrojaba luz al plantear una estructura de respuesta ante la inoperancia de un programa, donde lo principal era localizar el problema que impedía la consecución del objetivo, se estudiaba la forma de optimizar los recursos de Naciones Unidas y finalmente se ideaba un nuevo plan de acción más local. Este programa ha conseguido entre otros logros, disminuir la pobreza agrícola en Togo y mejorar la asistencia sanitaria a embarazadas en Ghana.

Situación actual de los “Objetivos de Desarrollo del Milenio”

En los últimos años, en especial desde 2010 se plantea ampliar la fecha para conseguir los objetivos y renovar el compromiso de los gobiernos, a la vez que se habla de problemas económicos en la financiación de los ODM. La crisis económica y financiera global deja como resultado un descenso a la ayuda al desarrollo de un 13 %, lo que ha paralizado el avance de algunos objetivos. Además el aumento en los precios de los alimentos y el avance del cambio climático tampoco ayudan a mejorar la situación económica global.

Analizando objetivo por objetivo podemos ver qué ha cambiado en los últimos 14 años:

  1. A nivel mundial se ha logrado que el número de personas pobres descienda a la mitad, teniendo en cuenta cifras del año 1990. Pese a esto en la actualidad la crisis económica ha acentuado la vulnerabilidad de las personas pobres y a día de hoy más de 870 millones de personas (1 de cada 8) pasa hambre de forma crónica.
  2. La escolarización global se ha conseguido en un 90% en los países desarrollados y el global de niñas no escolarizadas disminuyó en los últimos años de 108 millones a 57 millones, según datos del PNUD en 2010. Desde 2011 los avances en este objetivo están paralizados, en especial en la zona de África Subsahariana y Sur de Asia, donde se prevé imposible de lograr en 2015.
  3. La igualdad de género se sigue enfrentando a su principal obstáculo, la pobreza que limita la visibilidad de las mujeres en la sociedad. En todos los países en vías de desarrollo hay más hombres que mujeres que disponen de un empleo remunerado y con garantías laborales. Curiosamente, y pese a ser zonas donde las escolarización de las niñas es menor que la de los niños, Asia Occidental y África Subsahariana han conseguido notorios avances en la igualdad desde 2010.
  4. Las mejoras en la salud infantil están teniendo avances muy lentos, aunque desde el año 91 se ha reducido la tasa de mortalidad en un 41 % (14.000 muertes menos al día). Aún así, la mayor parte de estas muertes son por enfermedades prevenibles y curables. Se ha constatado que la educación, el empoderamiento y unas mejores condiciones de salud de las madres logra una mayor supervivencia en los hijos.
  5. Se ha conseguido un notable mejora en la asistencia sanitaria a mujeres embarazas en el ámbito rural, pero se ha estancado el progreso en el descenso de embarazos adolescente y la planificación familiar.
  6. El descenso del uso de preservativos ha dado como resultado una mayor población de personas infectadas por el SIDA. Por lo tanto aunque hay mejoras en enfermedades como la tuberculosis, el paludismo y la malaria, el principal enemigo sigue siendo el SIDA. Es necesario aumentar los esfuerzos en evitar contagios y garantizar el acceso a tratamientos, especialmente a mujeres embarazadas.
  7. El medio ambiente sigue siendo uno de los objetivos más prioritarios y que menos consenso genera. Se sabe que no se está actuando de forma correcta, ni se están cuidando adecuadamente los espacios protegidos, las especies en peligro de extinción y los mares y océanos. Sí se han logrado avances desde 1990 en otros aspectos como: reducir un 46% las emisiones de CO2, garantizar el acceso al agua a 2000 millones de personas, además de mejorar las condiciones de vida de millones de personas que viven en condiciones de hacinamiento en tugurios.
  8. La unión global tiene importantes retos a los que enfrentarse como la inestabilidad económica y el descenso en el presupuesto de los donantes a la ayuda al desarrollo (sólo 5 países de todos los firmantes han donado lo prometido). Sí ha habido mejoras en el descenso del nivel de deuda externa de países en vías de desarrollo y en universalizar el acceso a nuevas tecnologías, principalmente internet.

Por lo tanto vemos como estos logros no han sido conseguidos de forma uniforme, ni por objetivos, ni por países. Del total de países comprometidos con los ODM algunos de los que han cumplido todos los objetivos son: Venezuela, Ucrania, España, Turquía, Canadá, Vietnam, Qatar y Rusia. Hay que tener en cuenta que estos objetivos marcan unos mínimos y que su total cumplimiento no garantiza que las personas que viven en su territorio tengan cubiertas todas las necesidades básicas.

¿Qué se necesita para lograr estos objetivos?

Según datos del PNUD en 2010 y analizando 50 países en vías de desarrollo, se llegó a la conclusión de que ya se disponía de los recursos y el conocimiento necesario para alcanzar los 8 “Objetivos de Desarrollo del Milenio”. Se ha alcanzado el primer “Objetivo del Milenio” sobre reducción de la pobreza global, pero hay que seguir trabajando para reducir la pobreza absoluta de los que ya son pobres. En este momento los esfuerzos se centran en mantener los programas que ya funcionan y localizar el fallo en los que no lo hacen. De los años que lleva el programa ODM en funcionamiento se han aprendido importantes lecciones. Se ha visto como la consecución de un objetivo puede llevar a mejorar otros, siempre que vayan de la mano del compromiso político del país en el que se trabaja. También se ha visto como en programas locales de desarrollo es vital apoyar a la población con ayudas al empleo, a la educación y mejoras en salud y alimentación.

El informe sobre el Índice de Desarrollo Humano de 2013 elaborado por el PNUD destaca importantes avances que no habrían sido posibles sin el programa ODM. Por primera vez en 150 años, la producción combinada de las economías en desarrollo de China, India y Brasil han igualado el PIB combinado de las economías mundiales más consolidadas: EEUU, Canadá, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia. Además el Índice de Desarrollo humano ha aumentado en países en vías de desarrollo frente a países que partían de niveles más altos, donde en algunos casos se ha estacado dicho índice.

Apenas queda un año para que el plazo inicial de los “Objetivos del Milenio” finalice y hay trabajo por hacer. Muchos indicadores hacen pensar que no se lograrán algunos de los objetivos planteados. El cambio climático, la crisis económica, la inseguridad regional y los conflictos bélicos, son algunos de los problemas a los que se tiene que enfrentar Naciones Unidas si quiere lograr un mundo más justo y equitativo mediante los ODM. Tiene los recursos y las herramientas para lograrlo, aunque sea un plazo más dilatado de tiempo, por lo que no debe haber excusas al cumplimiento de los ODM. Pero no debemos olvidar que la Naciones Unidas no se creó sólo para garantizar la paz mundial, sino para mantener un orden establecido y la seguridad internacional. Naciones Unidas es un organismo que quiere mantener el juego de poder actual y no una ONG. Por lo tanto la pregunta sería: ¿realmente le interesa alcanzar los “Objetivos de Desarrollo del Milenio”.

Beatriz Alonso González

 

 

 

MARINALEDA, UN PARAISO TRICOLOR SIN PARO, NI HIPOTECAS.

Quizá muchos habéis oído a hablar de Marinaleda, otros (la gran mayoría) conozcáis a su alcalde, muy presente en nuestros medios en los últimos meses.  Pero pocos, seguramente, os hayáis puesto a investigar sobre la peculiaridad de este pequeño pueblo de Sevilla, y no muchos, sepáis de su historia y de la labor de su alcalde.

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La bandera de Marinaleda son tres franjas horizontales de igual anchura. La superior verde, en representación de la utopía, la central blanca, en representación de la paz, y la inferior roja, en representación de la lucha por lo derechos a los que aspira el ser humano. En el centro de la bandera se ubica el escudo.

Jose Manuel Sánchez Gordillo nació en Marinaleda el 5 de Febrero de 1952. 62 años lleva unido a un pueblo que le ha visto crecer como persona (profesor de Historia  en su instituto), y como político. Desde 1979 es su alcalde, y desde 2008 es diputado por Izquierda Unida en el Parlamento de Andalucía. Conocido en los últimos años por ser el dirigente del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Sánchez Gordillo está estrechamente unido a la lucha obrera y a la lucha de clases, y quizá muchos de sus esfuerzos se centran hoy en día en la Candidatura de Unidad de los Trabajadores – Bloque Andaluz de Izquierdas (CUT-BAI) donde fue reelegido como portavoz nacional recientemente. CUT-BAI es una organización política anticapitalista y revolucionaria de los trabajadores y trabajadoras de Andalucía que lucha por la consecución de los Derechos Nacionales de Andalucía (autodeterminación y soberanía nacional), la emancipación de la clase trabajadora andaluza, por una sociedad libre de toda opresión, en la búsqueda de un orden internacional superador del sistema capitalista y cuyo objetivo final es una sociedad sin clases (Art. 1º de los Estatutos de CUT-BAI), funciona de manera asamblearia y las asambleas locales son los núcleos fundamentales de intervención del partido y disponen de un amplio margen de autonomía para desarrollar y concretar el programa y la línea política aprobada. Las asambleas locales envían sus representantes a la Asamblea Nacional que es el órgano máximo entre congresos, y éstos a su vez son la instancia más alta de decisión de CUT-BAI.

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En 2008 Sánchez Gordillo recibió el Premio a la Coherencia por parte de la asamblea local de Izquierda Unida en Guardo por su labor desarrollada a favor de los jornaleros a lo largo de su larga trayectoria política. Premio, que fue otorgado también a personajes tan conocidos como el Premio Nobel de Literatura, José Saramago, los cantantes Rosendo y Miguel Ríos, o el histórico sindicalista Agustín Moreno.

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Sus proclamas a favor de la justicia social, o el reparto de la riqueza han dado muchos frutos en ese pedacito de tierra llamada Marinaleda. Un pueblo de 2600 habitantes, encarnación de la utopía del campo andaluz desde que en los 80 sus habitantes lograran que la Junta de Andalucía expropiara 1200 hectáreas de tierra al duque del Infantado  y se las concediera a los jornaleros que hasta entonces vivían en un régimen feudal.

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Para poder quitarle la tierra al duque había que recurrir a una ley que decía que cuando se ponían nuevas tierras en regadío a ese propietario se le podía expropiar una buena parte de sus tierras. Las tierras del duque eran de secano por tanto se tenía que conseguir que se pusieran en riego y por eso tras una asamblea general allá por el año 83 el pueblo decidió ocupar el pantano de Cordobilla situado en el río Genil para reclamar agua para regar la tierra, primer paso de aquel sueño de que “la tierra es de quien la habita y de quien la trabaja”. Felipe González, por entonces Presidente del Gobierno les citó en La Moncloa para tratar detenidamente esta reivindicación.

Así, comenzaron las ocupaciones que duraros años, a la par de numerosos enfrentamientos con jueces, gobierno, o guardia civil. En el año 88 las ocupaciones, que venían sucediendo año tras año y día tras día con fuertes represiones y con el desprecio absoluto por parte del poder, concluyeron con una ocupación casi definitiva de un cortijo que dio un empujón suficientemente contundente a la sordera crónica del Gobierno. Por primera vez en 5000 años de historia de Andalucía, el consejero de agricultura se comprometió a concederles las 1200 hectáreas que venían reivindicando.

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Fue así como el pueblo de Marinaleda acabó con el paro, la emigración y su dependencia de vida con los terratenientes.  Hoy en día, con excepción de los que tiene negocios privados o los que trabajan sus propias tierras, todos los habitantes tienen el mismo salario (1.200 euros por seis horas y medias de trabajo al día, seis jornadas a la semana) independientemente de que sean profesores de instituto o campesinos en la cooperativa, que emplea al 50% de la población.

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El derecho a la vivienda, art. 47 de la Constitución dice que todo ciudadano tiene derecho a una vivienda digna. También ese derecho lo reconoce la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Así, más de 300 viviendas del pueblo han sido levantadas por los vecinos apoyándose en un plan de subvenciones de la Junta y obras del P.E.R (Plan de Empleo Rural), que paga los materiales de construcción si los vecinos se toman los dos años necesarios del grueso del trabajo. El suelo, por supuesto, se cede gratuitamente al autoconstructor. El proyecto técnico de las viviendas también lo realizan los arquitectos gratuitamente. En este proyecto pueden participar activamente los autoconstructores para rectificar o modificar aquellas cosas que mejoren sus viviendas. Por último el autoconstructor reunido en asamblea decide colectivamente el precio de lo que va a pagar al mes por una vivienda que será luego de su propiedad. Las últimas viviendas tienen fijado una cuota de 15€ al mes para estas casas de autoconstrucción (también se da la opción de alquileres tan sólo por 24 euros al mes). El tiempo de trabajo que el autoconstructor ha empleado en hacerse su vivienda se le descuenta del precio total de la vivienda con lo que incluso este trabajo se le revierte en forma de salario inducido.

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Pero pronto se dieron cuenta que tener la tierra no era suficiente para acabar con el paro sino que tenían que dar un paso más y ese paso era la industria. Con la tierra y la industria (primero sería la industria del pimiento, luego la alcachofa, más tarde las habas y el aceite, ahora también la aceituna de mesa y los brotes de ajo) se conseguiría así, el pleno empleo de su población.

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Y como no hay proyecto de izquierdas sin participación directa del pueblo, nada de votaciones cada 4 años, todos los días la gente participa a través de las asambleas, tanto generales como de barrio en la elaboración y aprobación de los presupuestos y participan directamente en todo lo relacionado con el pueblo, principalmente con los bienestares sociales, esencia de una democracia real.

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Marinaleda, un paraíso sevillano, que no tiene paro, ni hipotecas, ni delincuentes. Ejemplo de lucha, de utopías alcanzadas, pero sobre todo, un ejemplo de solidaridad y de desarrollo. Organizados en la lucha obrera y campesina han logrado un alto índice de desarrollo, y su gente ha demostrado que es posible un modelo económico alternativo al capitalista.

Forma parte de la “Red de Municipios por la Tercera República” y la bandera tricolor se encuentra presente en los edificios civiles. Curiosamente, citar que a pesar de que los más críticos con esta organización social y política siempre citan que ese progreso económico y social es debido en buena parte al hecho de que casi el 80% de los ingresos que recibe el Ayuntamiento se sustancian en transferencias provenientes de entes administrativos superiores, como el Estado, la comunidad autónoma o la diputación, la realidad es que Marinaleda recibe menos ayudas que la media de municipios de Andalucía. En los últimos años ha recibido casi un 7% menos que la media autonómica.

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Éstos son los datos, suyas son las conclusiones!!!

Mariu Berruezo.

El paradigma ‘Made in China’

El crecimiento del denominado gigante asiático hace plantearse nuevos modelos de desarrollo económico a muchos países. Sin embargo, existe una cara B de este supuesto progreso chino que lejos de ser conocida se esconde de la opinión pública mundial.

Pintanescu
Flickr/Pintanescu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En estos tiempos de crisis, se suele poner como ejemplo del crecimiento económico a China. Un país enorme, con un territorio de 9.897.961 kilómetros cuadrados, pero a pesar de ello superpoblado con más de 1.300 millones de habitantes, y con un PIB de 8.227 billones de dólares estadounidenses, según datos del Banco Mundial. Dado este desarrollo económico, muchos podrían esperar que China fuese uno de los países con un mayor índice de desarrollo humano, pero las grandes desigualdades que sufre su sociedad, entre otras razones,  le convierten en un país con un desarrollo humano medio, ocupando la posición 101 en el ranking de 186 países que analiza el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) en su Informe sobre Desarrollo Humano 2013. El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso (IDH 2013).

 
Este contraste es el que cuestiona el modelo de desarrollo chino, en el que todo vale y en el que las consecuencias sociales parecen desaparecer tras un manto ilusorio de triunfo mundial. Para empezar con este análisis hay que observar primero el modelo de producción que se está llevando a cabo en este país, cuyos niveles de exportación alcanzaban     2.048.714 millones de dólares estadounidenses, según datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Lo que da unas expectativas a China enormes en el campo de la producción, ya que en base a la información del IDH 2013, asumirá junto a Brasil e India la responsabilidad del 40% de la producción mundial para el año 2050.

 
El imperio ‘fake’

 
Se muestra como una verdad conocida por todos, la mala calidad que ofrecen muchos de los productos ‘made in China’. De hecho, la gente con posibilidades económicas en China prefiere comprar productos europeos o con otra etiqueta de origen. La respuesta ofrecida por una mujer de nacionalidad china resume muy bien el motivo de ello: “porque todo en China es falso (fake)”.  Tal es así que, según datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) recogidos por RT, el 70% de todos los productos falsificados entre los años 2008 y 2010 procedían de China. Portaviones, teléfonos, cadenas de comida rápida, esculturas, monumentos e inclusos ciudades enteras han sido recreadas por las manos chinas.

 
La etiqueta ‘made in China’ se ha convertido en mayoritaria en gran parte de los productos que se consumen en Occidente. Se supone que la mayoría de esta producción ha pasado estrictos controles de calidad. Sin embargo, dentro de las fronteras chinas la regulación de cara al consumo no es semejante a la europea, por poner un ejemplo de regulación occidental. Uno de los casos más escandalosos, debido a sus graves consecuencias, es la falsa leche infantil. En el año 2008, tres bebés murieron y 6.244 pequeños resultaron intoxicados al consumir dicho producto que había sido alterado con melanina, una resina sintética que se usa para los tableros de conglomerado, entre otras funciones, agregada con el objeto de aparentar un aumento del contenido proteico.

 
Aunque este escándalo fue mayor cuando estos primeros datos se ampliaron al surgir más casos de envenenamiento llegando a 6 niños fallecidos y 300.000 afectados; el boom de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, con su espectacularidad y despliegue de medios, empañó la noticia a ojos de la comunidad internacional.

 
Hasta que en 2011 se conoció que una de las responsables de los casos de envenenamiento de leche infantil, había sido sentenciada a pena de muerte por envenenar la leche producida por su competido con nitrito de sodio. No hubo muchas más informaciones al respecto. Y es que la hermeticidad del régimen chino y la situación de la libertad de expresión en el país (situado entre los diez últimos puestos de la Clasificación Mundial de la libertad de prensa 2013, elaborada por Reporteros Sin Fronteras) no permiten delimitar bien las características y consecuencias de este fenómeno. El cual sigue dando de qué hablar en la actualidad, pues en 2013 nuevos casos de envenenamientos por leche infantil provocaron la protesta de cientos de padres de Nantong contra la inacción de las autoridades en este caso, según publicaba el diario La Gran Época.

 
Consecuencias internacionales y derechos laborales

 
Estos y otros sucesos que ocurren en China, que hace que muchos ciudadanos se vean obligados a comprar en el exterior algo tan básico como la leche infantil, tienen escasas  consecuencias internacionales. Es cierto que países y organizaciones como la Unión Europea extreman sus controles a los productos procedentes del gigante asiático, pero la prioridad que se otorga a las relaciones comerciales con China hacen medir la respuesta dada y mucho menos se plantea pedir responsabilidades.

Daniel Gorecki
Flickr/Daniel Gorecki

 
Ante esta realidad, cabe preguntarse si ese camino del progreso o supuesto desarrollo es el que se quiere seguir por el resto de los países. En el que los habitantes se trampean entre ellos por hacer negocio para sobrevivir, donde la jornada laboral se extiende a más de 60 horas semanales en muchos casos, donde varios derechos sociales y laborales son pasados por alto y donde lejos de regir un sistema comunista, las élites viven a cuerpo de rey mientras el pueblo en muchos casos pasa hambre. El gigante asiático, China, esa gran economía mundial tiene muchos valores, buena gente y sabiduría que exportar, sin embargo, su actual modelo económico y social no son ejemplo de nada bueno y más que aportar al país, le restan perspectivas de futuro para toda su población.

Ruth García Hernández

La mujer de ébano y la fortaleza

Cada vez que se habla de África una imagen estereotipada viene a nuestra mente: el niño desnutrido, la mujer mutilada y/o violada, los niños soldado, las largas filas de refugiados en los campamentos, los hombres con más armas que vestimenta, la tierra agrietada por la falta de agua, los poblados destruidos por la violencia, las costillas marcadas por los estragos del hambre… Ésta es la imagen que durante años y por diversos medios se nos ha dado de un continente tan inmenso como África, con una población aproximada de mil millones de personas, y con una diversidad cultural, religiosa y étnica que desmiente cualquier generalización e idea preconcebida.

Sin embargo, África esconde otras noticias y experiencias que demuestran al mundo la fuerza de un pueblo al que se le ha dado la espalda durante años. Es especialmente esperanzador el papel que están tomando las mujeres africanas en la etapa que protagoniza dicho continente en el reciente siglo XXI. Hartas de injusticias, conflictos, violencia y la inestabilidad impuesta por factores ajenos a sus comunidades, la mujer de ébano planta cara a esta incoherencia de vida que les ha tocado vivir.

The Advocacy Project en Flickr
The Advocacy Project en Flickr

Este es el caso de las mujeres malienses, quienes recientemente han podido ver cómo su país se ponía en el punto de mira de la comunidad internacional, especialmente de su antigua potencia colonizadora Francia, como nuevo escenario de la llamada guerra contra el terrorismo internacional. Como en muchos casos de operaciones militares en territorios extranjeros, se ha apelado a la defensa de los derechos humanos y en especial de grupos en situación de vulnerabilidad como pueden ser las mujeres. Esta bandera de la hipocresía ha chocado con un grupo de mujeres africanas, quienes a finales de 2012 lanzaban un comunicado diciendo “NO! A la guerra impuesta por otros”.

En este texto, las firmantes argumentan en siete interesantes puntos (la negación de la democracia, la vulnerabilidad de las mujeres en zonas de conflicto, las incoherencias de la comunidad internacional, el estatuto de rehenes, la guerra interpuesta, la mundialización de los males y de las redes y la perspectiva ‘Bandenya’ como alternativa a la guerra) su rechazo al conflicto que amenaza su país y sus vidas. “Nuestras armas deberán ser la lucidez y la madurez política en este mundo sin fe ni ley. No hay ninguna razón para que Mali se comprometa en un terreno en el que tanto Francia como Estados Unidos se retiran, a pesar de la potencia armamentística de la OTAN. A la economía de la guerra, nosotras, las mujeres de Mali, oponemos la economía de la vida aprovechando la transición en curso como una ocasión histórica de hacer frente al triple desafío del saber, de la ciudadanía y del diálogo (…)”, aseguran en el manifiesto.

 
Pero las mujeres de Malí no están solas, otras voces de ébano surgen desde el corazón de África, desde una de las tierras más ricas en minerales del mundo, desde un territorio condenado a un eterno conflicto. Son las voces de miles de mujeres congoleñas que desde su exilio forzoso claman por el futuro de su país. Ellas que dejaron la República Democrática del Congo huyendo de la violencia, de la guerra, de la inestabilidad constante; Ellas han unido sus voces en una misiva dirigida al embajador estadounidense Johnnie Carson, Subsecretario saliente de Estado para Asuntos Africanos del Departamento de Estado. En este llamado, que recoge Rebelion.org, la Diáspora Congoleña de Mujeres Inmigrantes, Refugiadas, y Buscadoras de Asilo en Bélgica, Canadá, Francia, Sudáfrica, Reino Unido y los Estados Unidos critica la falta de responsabilidad y la posición neocolonialista que asume EEUU en el país, favoreciendo la respuesta armada, dejando de lado los intereses y seguridad de los propios congoleños.

 

“Los Estados Unidos actualmente favorecen una agenda militar, subvirtiendo la institucionalización y promocionando la violencia armada como única forma de acceso al poder político y económico en la región de los Grandes Lagos de África. Estamos preocupadas de que Estados Unidos no esté avanzando decididamente en señalar a Ruanda y Uganda como responsables por su apoyo a las guerras por intermediación y a los crímenes cometidos en la República Democrática del Congo”, señalan por un lado mientras no olvidan los verdaderos motivos e intereses internacionales de intervención en la región. “Los consecutivos conflictos armados que han tenido lugar en la República Democrática del Congo son guerras por intermediación financiadas por corporaciones multinacionales para el acceso ilegal y el control de coltan, casiterita, berilio, niobio, andesina, europio rutenio (usado en la industria aeronáutica y espacial), petróleo, diamantes, oro, zinc, cobalto, cobre, plata, cadmio, uranio, y otros raros y nuevos metales de excepcional concentración en el suelo de la República Democrática del Congo. La explotación de estos recursos naturales es frecuentemente llevada a cabo en condiciones inhumanas y peligrosas por hombres, mujeres así como por niños quienes son explotados, tratados sin dignidad humana y frecuentemente forzados a trabajar a punta de pistola”.

KOLODIMBA001 de Gonzalo Hóhr Zamora en Flickr
KOLODIMBA001 de Gonzalo Hóhr Zamora en Flickr

Ésta y otras muchas son las verdades de África y éstas y otras muchas mujeres son las que demuestran la fortaleza de todo un continente. El miedo a alzar sus voces, a denunciar lo que condena el pasado, presente y futuro de sus pueblos va poco a poco desapareciendo. Son mujeres que dan lecciones al resto de la Humanidad, demostrando que África es mucho más que hambre y pobreza. África tiene fuerza para luchar por su futuro, para cambiar su presente de corrupción e intereses internacionales sangrantes, sin dejar de olvidar su pasado de injusticias. Si escoge los caminos adecuados, África será un modelo de desarrollo, sostenibilidad e igualdad para el mundo, como muchas de sus mujeres de ébano lo son ahora para otros pueblos que buscan la fortaleza para cambiar sus destinos.

 

Ruth García Hernández